martes, 5 de abril de 2016
"Todo corazón deja de latir en la vejez"
Tras pintar un corazón en un papel mi más mejor amiga Pem me ha hecho reflexionar con esta frase: "Todo corazón deja de latir en la vejez." ¿Deja un corazón dibujado de latir? Una persona muere cuando su corazón pronuncia su último latido, un corazón deja de latir cuando muere un sentimiento.
Todos hemos dibujado alguna vez un corazón en un papel, en una agenda, en una mesa, ... transmitiendo así cuando nos gustaba alguien y llamarlo amor. Al final todo termina pasando y esos amores infantiles y no tan infantiles desaparecen con el tiempo, pero ¿alguien se ha preguntado que es de esos corazones olvidados entre mares de garabatos sin sentido? Ese corazón que en su momento albergaba tanto sentimiento y que por una circunstancias o por otras se vuelve carente de sentido, se vuelve mas que una línea que dejo de ser recta para dar lugar a una forma inerte. Eso seríamos nosotros sin sentimientos, formas inertes, marionetas, con la única peculiaridad de que se nutren y respiran.
No creo que un sentimiento pueda llegar a morir nunca ¿no se dice "donde hubo fuego cenizas quedan"? Si las emociones murieran no seríamos quienes somos, porque todas y cada una de ellas nos construyen. Sí es cierto que los sentimientos pasan por nuestra vida fluyendo como una gota de agua nacida del más recóndito manantial, pero no creo que desaparezcan para siempre. A veces, un libro, una canción, una flor, una sonrisa, ... la cosa más insignificante que os podáis imaginar puede hacer aflorar lo sentido y, al igual que la primera vez, no podréis reprimirlo, quizá sea hasta aún más fuerte; al fin y al cabo, no podemos luchar contra nosotros mismos, aunque la mayor parte de las ocasiones son estas nuestras más duras batallas. Con esto no solo me refiero al amor, en las personas hay mucho más que eso, como la amistad, la alegría, el miedo o incluso el odio, siempre estarán ahí y puede que no vuelvan nunca, igual que aparecer de forma inesperada. Las personas no cambian, los sentimientos las cambian, y no se puede hacer nada para evitarlo, lo que hoy te gusta puedes odiarlo mañana y es posible que ni si quiera llegues a conocer el motivo. Por esto, siempre aconsejo a todo el mundo que se deje llevar, que no piense tanto lo que sucede a su alrededor y que disfrute antes de que se esfume con una ráfaga de viento; quizá debería empezar a aplicarme mis propios consejos.
En definitiva, envejeceremos, y con nosotros nuestro corazón, pero ese garabato que tanto significado tuvo para nosotros nunca morirá, quedará para siempre en el recuerdo, nuestro corazón dibujado nunca dejará de latir.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario